El
Ayuntamiento informaba hace sólo unos días de los importantes
pasos dados para la remodelación de los cascos antíguos.
Explica el comunicado oficial que, en el pleno del
pasado mes de marzo, por una parte, se aprobó el
documento para la propuesta de declaración de
la Zona de Rehabilitación
integrada “Casco Histórico de Pozuelo
de Alarcón” que se ha promovido por la
concejalía de Urbanismo y Vivienda, que dirige
el concejal Gonzalo Aguado.
De este modo y con la rehabilitación de este
casco y posteriormente con el de la zona de la Estación,
se da continuidad al objetivo del Ayuntamiento de dar
prioridad a la rehabilitación de los diferentes
cascos antiguos del municipio, en el sentido más
amplio: social, cultural y arquitectónico.
Pero la realidad es que el gobienro municipal lleva
casi cinco años de gestión y no se ha hecho
prácticamente nada en ninguno de los dos cascos antiguos.
Incluso la obra que parece inminente, la remodelación
de la plaza del Padre Vallet, parece no correr ninguna
prisa a juzgar por lo atrasado de los preparativos.
Los ingenieros resposables de la obra mantuvieron
una reciente reunión en la que quedó patente que nadie
se ha preoupado de realizar una exploración sobre el
terreno para saber por dónde pasan exactamente las
canalizaciones y de qué forma se van a desviar. Los
más pesimistas ya están pensando incluso en alguna
inundación si los trabajos no se hacen a conciencia. Claro
que el último y cuarto retraso sobre el inicio de la
sobras hablaba de la segunda mitad del año, lo cual
puede ser perfectamente el mes de diciembre.
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