www.miradordepozuelo.com
Periódico independiente de información local de Pozuelo de Alarcón
Año II-Abril 2007
ACTULAIDAD
REPORTAJE
CULTURA
GASTRONOMIA
VIVIENDA
CINE
MOTOR
ENTREVISTA
Codazos en las listas por un puesto en la nueva Corporación
Tomás T. Hernández

Desde la Zonawebste: Nunca han querido Pozuelo
Arturo Gómez Quijano

Cuando se pierde la costumbre de vivir
Domingo Domené
 

Paridad en las listas, ¿paridad en las propuestas?
Martina Gor

Cartas al Director
 
 

MESA Y MANTEL
Restaurantes
Consulta las críticas de los principales restaurantes de Pozuelo

Música
Mira Teatro. El 14 de abril. La Voz de los Panchos. Espectáculo musical a cargo de Rafael Basurto, la última voz principal del grupo. A las 20 horas.

Teatro
Mira Teatro. El 21 de abril la compañía Teatro El Cruce ofrece "Auto". A las 20 horas.
 
Predicción meteorológica para el municipio por el Instituto Nacional de Meteorología.
 
 
REPORTAJE
Fruta, verdura...y mucho más
Redacción


“¡ Que frescos tengo hoy los tomates, oiga!” El mercadillo de Pozuelo es un ir y venir de gente acostumbrada a los gritos de los fruteros. “De calidad, oiga. Los mejores tomates Raf, sólo calidad”, prosigue el dueño de uno de los numerosos puestos de fruta y verdura que pueblan el mercadillo que cada sábado por la mañana se instala junto al Instituto San Juan de la Cruz de Pozuelo Pueblo. “Tengo flor de Navidad. Tengo flor de Navidad. Tengo flor de Navidad”, repite hasta el agotamiento el dueño de un puesto de flores que hace de despacho de bienvenida a quienes acceden al mercadillo por la zona más próxima al cementerio.

 


Algunos comerciantes ambulantes se confiesan molestos con el traslado del mercadillo realizado por el Ayuntamiento hace un par de años. El de Pozuelo nunca ha tenido ni la fama ni la afluencia de público que el de Majadahonda, que funciona tanto los martes como los sábados, pero cuando estaba junto al Camino de las Huertas nunca había sitio para poner un puesto nuevo. Había bastante público y, a decir de los comerciantes, mucho negocio.
“ Mira, son las 12 y media y el público brilla por su ausencia. Hago más negocio los miércoles en San Martín de Valdeiglesias, que es un pueblecito de 5.000 habitantes. Aquí no se hace nada por darle categoría al mercadillo”, se queja una mujer que tiene un puesto de ropa.


Es cierto que la afluencia es muy irregular. Algunos días soleados hay poca gente e, inesperadamente, mañanas con climatología adversa la cantidad de clientes esperando turno es insufrible.


El de Pozuelo es esencialmente y al contrario que el de Majadahonda un mercadillo de fruta. Pero, a decir verdad, son media docena los puestos en los que hay que coger número y esperar una hora porque los precios merecen mucho la pena. “Sólo hay gente en los cuatro puestos que tiran los precios. Prefieren vender tres veces más género para ganar más o menos lo mismo y tener el puesto lleno”, explica sensiblemente contrariado un comerciante.


Pero también hay puestos de ropa, de flores, de lencería, de menaje de cocina, de bebidas, antigüedades, etc. “Este es un pueblo que dicen de dineros, pero a la hora de comprar, si pueden, te regatean un euro”, exclama otra vendedora disgustada por la ausencia de clientela en una soleada y primaveral mañana de sábado.


Es cierto que la actual ubicación del mercadillo está más distante del Pueblo que la antigua y que el barrio más próximo no tiene una tradición tan larga de mercadillo. Pero el número de plazas de aparcamiento es sensiblemente mayor. También es verdad que no hay ninguna clase de promoción sobre su existencia y que los nuevos vecinos de Pozuelo pueden pasar años en el municipio sin saber dónde y cuándo lo ponen.


Y, sin embargo, los puestos que no dan de sí ante el alubión de clientes sólo tienen buenas palabras para el cambio. “Perdona, no te puedo atender hasta las dos. ¿Quién tiene el 92 letra D?”, responde a Mirador un vendedor saturado por la demanda. Ya más tarde: “Mira, al público hay que atraerlo con buen género a precios económicos. No hay más”, resume comenzando a recoger las numerosas cajas cuyo producto descansa ya en las despensas de innumerables pozueleros.

 

 
PUBLICIDAD
 
 
 
 

PUBLICIDAD
 

   
 
Mirador de Pozuelo © Todos los derechos reservados