Campeón
de España de tiro con arco al aire libre en
categoría infantil, subcampeón de España
junior siendo todavía cadete, séptimo
en el último campeonato de Europa junior sin
tener aún esa edad, poseedor de cuatro récords
de España. Los títulos que atesora Ignacio
Santana Plaza son ya difíciles de contar y solo
tiene 15 años. No es de extrañar que
cuente con el patrocinio de la Arquería Robin
Hood de Pozuelo.
-¿Cómo empieza uno a dejar de lado el fútbol
y le da por
tirar flechas?
-La cosa empezó mucho antes de que yo naciera. Cuando mis padres eran
todavía novios, mi madre le regaló a mi padre un arco. Después,
en una de esas limpiezas a fondo me topé con él y, casualmente,
coincidió con que nos mudamos a vivir muy cerca del campo de tiro del
polideportivo muncipal Carlos Ruiz.
-Así como quien no quiere la cosa, a tirar...
-Ví que había cursos para aprender a tirar. Le pedí el dinero
a mi madre y me apunté. Eso fue en enero de 2001. Y de ahí más
cursos y luego pasé al Club de Arqueros de Pozuelo.
-No sabía que en Pozuelo había tanto Robin
Hood.
-Actualmente hay más de 70 miembros en el club y este año se ha
disparado la demanda de cursos. Siempre dentro de un límite.
-Claro, ya imagino que uno no puede entrenar en una esquina.
-Ese es precisamente el principal problemas de este deporte. El recinto necesario
para practicar necesita unas condiciones de seguridad importantes. El arco no
está considerado como un arma, pero se puede llegar a matar a una persona.
-No es que no supiera de su existencia, pero no imaginaba
que se promocionase
como un deporte para niños.
-Lo es. Yo entreno ahora a uno que tiene 9 años y acaba de ganar el campeonato
de Madrid en categoría ardilla. El club está contratando ahora
monitores para que los padres puedan dejarlos dando las clases e ir a recogerlos
cuando se acaben.
-Para ser campeón de España habrá que
practicar mucho.
-Yo entreno ahora unas 7 horas diarias cinco días a la semana. La mayor
parte practico la técnica, pero también tengo que pasar algún
tiempo en el gimnasio.
-Muchas horas a los 15 años.
-Quien algo quiere...
-¿Dónde quieres llegar?
-A lo más alto en una Olimpia-da. Yo no me cierro ninguna meta, aspiro
a lo máximo. El campeonato del mundo y después las Olmpiadas. No
me conformo con metas menos ambiciosas, aunque soy consciente de que hay que
ir paso a paso.
-¿Cómo está la cosa en España
en esto del arco?
-En las Olimpiadas de Barcelona fuimos primeros por equipos, pero desde entonces
no se ha sabido mantener un nivel de élite y ahora son muchos los países
que nos superan.
-Se me antoja difícil saber si se me daría bien o no esto de tirar
flechas. ¿Qué aptitudes requiere?
-Yo diría que lo más importante es la cabeza. Conservar la concentración.
Después es preciso tener la suficiente técnica y, por último,
contar con un buen material. Pero lo más importante es la mente. No es
fácil tirar la última flecha con serenidad sabiendo que de ella
depende ser o no campeón del mundo.
-Háblame de uno de tus récords de España.
-En tiro de 72 flechas a 60 metros de distancia conseguí una puntuación
de 642 sobre un máximo de 720.
-Si no me fallan las cuentas, eso son más de 30
dianas.
-Sí, más de la mitad fueron dianas.
-Alguna vez habrás roto una flecha con otra, como
en las películas.
-Eso se llama hacer un Robin y sí, alguna vez me ha pasado. Por casualidad.
No es una situación afortunada. Se queda uno sin flecha y no son baratas.
-¿Cuánto vale una?
-Las hay hasta de 50 euros. Y uno no puede competir con dos o tres.
-Durante una temporada me aficioné a los dardos. ¿Tiene
algo que
ver? Lo digo por lo de la diana y eso...
-En absoluto. Desde mi punto de vista, se parece más al golf. Tienes algunos
días buenos y todo va donde tú quieres y algunos días malos
en los que no hay manera de acertar por mucho interés que le pongas.
-Hasta Pekín 2008.
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