María José Martín es la coordinadora
general de la Fundación de Ayuda, Formación
e Integración del Minusválido (Afim). Vive
y trabaja en Pozuelo desde hace más de 10 años
y tiene la difícil tarea de ayudar a hacer de
este mundo un poco más justo para los que están
de alguna forma en inferioridad de condiciones frente
a la mayoría por sufrir alguna clase de minusvalía.

-Le confieso que ignoraba la presencia de Afim en Pozuelo.
-Pues tenemos nuestra sede nacional aquí desde
que se creó como fundación en el año
1992. No somos precisamente unos recién llegados.
-Su sede central, de Pozuelo al mundo...
-Por lo menos a toda España. Tenemos delegaciones
en varias comunidades autónomas, pero ofrecemos
nuestros servicios a personas con discapacidad en todo
el territorio nacional. Creemos de verdad en romper barreras
de todo tipo, incluyendo la distancia.
-Hábleme de esos servicios.
-Como indica nuestro nombre nos dedicamos a todo un poco.
Enseñamos a la gente que lo necesita desde a hacerse
la cama a utilizar el transporte público pasando
por conocimientos prácticos para encontrar un
empleo y en muchos casos se lo buscamos. Pero no nos
olvidamos del tiempo libre. Trabajamos mucho el ocio
porque entendemos la integración de una forma
muy amplia. De poco sirve que enseñemos a alguien
a trabajar si no le enseñamos y ayudamos también
a disfrutar de sus horas de ocio o de sus vacaciones.
-Ya veo. Si se lo proponen son capaces de todo.
-Las limitaciones están ahí, pero nosotros
desarrollamos con ellos todo tipo de actividades: navegar
en canoa, buceo, actividades al aire libre o una semana
en una casa rural, cine, teatro, etc...
-Creo que habría muchas personas sin minusvalía
que no llegarían a tanto.
-Es que todos tenemos alguna clase de discapacidad. Alguna
limitación en nuestra vida. Lo que consideramos
minusválidos la tiene superior al 33%, física
o mental, pero la mayoría tenemos alguna clase
de limitación.
-Imagino que será complicado atender a personas
con este tipo de problemas por todo el país.
-Sí, no es fácil. En Afim tenemos afiliadas
como socias, es decir, como perceptores de nuestros servicios,
a unas 11.000 personas en toda España. Y para
atenderlos es imprescindible tanto las numerosas donaciones
de particulares que recibimos como el trabajo incansable
de los voluntarios.
-Hábleme un poco de ellos.
-Yo los considero un pilar de la organización.
Prestan un apoyo incondicional sin el cual todo lo que
hacemos no sería posible. La implicación
de este tipo de tareas es tal que después de un
tiempo uno acaba considerándose miembro de la
gran familia que formamos todos los que de alguna forma
ponemos nuestro granito de arena en esta fundación.
-¿Apoyan las administraciones?
-En términos generales sí. Nosotros recibimos
subvenciones de muchas de ellas y vemos cómo su
implicación es cada vez mayor en temas como la
supresión de barreras arquitectónicas.
-Cómo estamos de eso en
Pozuelo.
-Paseando por algunas zonas me da la sensación
de que en los últimos años se está trabajando
bastante en ello, pero todavía queda tanto por
hacer... Muchos ingenieros municipales de todo el país
deberían pasearse un solo día por su ciudad
con una silla de ruedas para entender mejor la perspectiva.
-Qué me dice de las empresas ¿Están
por la labor de contratar a personas con discapacidad?
-A las medianas y pequeñas les cuesta mucho. Las
grandes se muestran remisas al principio, pero cuando
deciden apostar y contratan a alguien siempre quedan
sorprendidas del gran rendimiento laboral. Suelen repetir.
-¿Qué le decimos a los padres que no sepan
a dónde ir con sus hijos o a quienes estén
pensando echarles una mano?
-Que se pongan en contacto con nosotros. Nuestra web
es www.fundacionafim.org y nuestros teléfonos
el 900-100-136 y el 913-528-898. No cobramos un céntimo
por lo que hacemos y hay sitio para todos. |