www.miradordepozuelo.com
Periódico independiente de información local de Pozuelo de Alarcón
Año II-Enero 2007
ACTULAIDAD
REPORTAJE
CULTURA
GASTRONOMIA
VIVIENDA
CINE
MOTOR
ENTREVISTA
Después de las fiestas es hora de ponerse a trabajar
Tomás T. Hernández

Desde la Zonawebste: Creadores de problemas
Arturo Gómez Quijano

Espacios inútiles para embellecer las calles
Domingo Domené
 

Acoso laboral, mobbing, a la vuelta de la esquina
Julia Navas

Cartas al Director
 
 

MESA Y MANTEL
Restaurantes
Consulta las críticas de los principales restaurantes de Pozuelo

Danza
Mira Teatro. El 20 de enero. El ballet de Víctor Ullate-Comunidad de Madrid ofrece el espectáculo "El Sur". A las 20 horas.

Teatro
Mira Teatro. El 27 de enero se representará la obra "Así es (así os parece)" de Luigi Pirandello. A las 20,00 horas.
 
Predicción meteorológica para el municipio por el Instituto Nacional de Meteorología.
 
 
ACTUALIDAD
Los trabajadores de la ambulancia de Pozuelo siguen durmiendo en su interior
Redacción


Denunciaron a Mirador que se veían obligados a dormir en la ambulan cia porque no tenían ni donde cambiarse de ropa ni donde hacer sus necesidades y les han despedido.


Dos trabajadores de la empresa Isolux, concesionaria del servicio de ambulancias para transporte urgente del Servcio de Urgencias Médicas de la Comunidad de Madrid (Summa), contaron a nuestro periódico que desde que este nuevo servicio comenzó a funcionar, a principios del verano, se veían obligados a pasar la noche en el propio vehículo por la falta de una base donde descansar, comer algo o hacer sus necesidades fisiológicas. El contrato suscrito con la Comunidad de Madrid les obliga a tener su base en Pozuelo, más concretamente en el centro de salud de la Estación. Pero nadie previó que los trabajadores necesitarían un lugar siquiera para cambiarse de ropa o tumbarse mientras no tuviesen urgencias que atender.


La noticia publicada en el número de noviembre pasado de Mirador tuvo unos efectos casi inmediatos. A los dos trabajadores primero se les cambió de puesto de trabajo y después se les comunicó a uno de ellos que estaba despedido y a otro que no se le renovaría el contrato. Ya nadie protesta por la precaria situación en la que se encuentran los trabajadores del servicio de ambulancias.


Y, sin embargo, la situación sigue siendo la misma, pero el frío de la noche es mucho mayor. Cuando los operarios de la ambulancia no tienen un aviso que atender, deben aparcar el vehículo junto a la Urgencias del centro de salud de la calle Emisora de Pozuelo y permanecer en su interior.


Antes, cuando en Urgencias estaban atendiendo a algún paciente al menos les permitían estar en la sala de espera donde disfrutaban de asientos y algo más de calor. Pero tras hacerse pública su denuncia, el Instituto Madrileño de la Salud (Imsalud) ha dado instrucciones concretas para que no se permita a los operarios de la ambulancia pasar a las dependencias de la Urgencias, instaladas provisionalmente en unos módulos prefabricados a causa de la reforma que están haciendo en el propio centro de salud.


En la ampliación de este área del centro de salud tampoco está previsto habilitar siquiera una habitación para los trabajadores de la ambulancia, según confirmaron a los propios empleados de Isolux despedidos los responsables de la obra.
El miedo a hablar con la prensa es la tónica entre los trabajadores de la contrata. "El que lo haga se puede dar por despedido", explica una fuente próxima a quienes siguen prestando el servicio.


Y los vecinos de Pozuelo y los municipios aledaños siguen siendo atendidos por una ambulancia cuyo conductor trabaja 24 horas seguidas y no tiene siquiera un sofá donde poder tumbarse cuando tiene unos minutos u horas de descanso, como tienen los trabajdores del Samur, los bomberos y el resto de servicios de emergencias obligados a turnos de 24 horas seguidas.


"¿ En qué condiciones conduce una ambulancia alguien que lleva 24 horas sin dormir por muy profesional que sea?", reflexiona en voz alta un conductor de urgencias para Mirador, dando a entender así que los perjudicados por esta situación no son solo los trabajadores de este servicio de urgencias, sino sus usuarios o potenciales pacientes de cara a situaciones futuras de traslados urgentes.

"No teníamos ni media hora para comer"

Belén y Antonio todavía arrastran el shock que les ha supuesto saberse despedidos de la empresa Isolux solo por contar a Mirador que no tenían siquiera una habitación donde pasar las horas de descanso. Hasta los albañiles en obras remotas tienen un pequeño módulo prefabricado donde cambiarse de ropa. Ya en las listas del INEM, cuentan que la necesidad de denunciar su situación laboral a la prensa era un clamor entre los más de 150 trabajadores del servicio de ambulancias madrileño.

Un encuentro fortuito propició que fuera nuestro periódico el primero en sacar a la luz su precaria situación laboral, pero el deseo de ponerlo de manifiesto anidaba en una plantilla tan joven como descontenta con las condiciones. "No teníamos ni media hora para comer. Nos decían que no se nos pagaba por comer. ¿Qué teníamos que hacer?, ¿estar 24 horas sin alimentarnos o hacer nuestras necesidades?", comenta Belén a Mirador con la amargura de la situación vivida. A Antonio le comunicaron que estaba despedido por carta mientras estaba unos días de vacaciones. A Belén, que no le renovarían el contrato durante una baja provocada por el acoso de la empresa y de algunos compañeros.

 
PUBLICIDAD
 
 
 
 

PUBLICIDAD
 

   
 
Mirador de Pozuelo © Todos los derechos reservados