Heredera de una familia de payasos apasionados por la
música, Lara Aragón y su familia viven
en Pozuelo desde hace más de 30 años.
El grupo Los Gabitos, al que pertenece desde su fundación,
en 1988, es habitual de la programación navideña
de Pozuelo y sigue cosechando aplausos entre los
más pequeños de España y Sudamérica.
—
Me parece a mí o cada vez hay menos grupos de
música infantil.
—
No es una percepción. Es verdad. Ya no se hacen
canciones para niños. No hay una industria musical
orientada a ese mercado porque no hay un mercado de música
infantil.
—
Será porque no hay niños...
—
A los más pequeños la industria musical
les ofrece las canciones de siempre que se editan y reeditan
una y otra vez o música para adultos disfrazada
de música infantil. Con letras y mesnajes que
muchas veces no nos paramos a escuchar.
—
Y luego están fenómenos como María
Isabel: "antes muerta que sensilla".
—
Yo diría que María Isabel es más
una preadolescente que una niña, y, además,
canta letras de adultos. Les queremos hacer mayores antes
de tiempo. Le diría que en los últimos
años lo único con realmente orientado a
un público infantil han sido Los Lunnis. Y de
vez en cuando también se les desvía un
poco el tiro de a quién están realmente
orientados.
—
Coincido en que las películas calificadas como
infantiles solo porque son de dibujos están plagadas
de guiños para los adultos.
—
Eso cuando no están claramente dirigidas a los
adultos. Voy a algunas con mis hijos que no les interesan
en absoluto por mucho que sean de dibujos.
— Ahora tribunfan mucho
algunas series en DVD como la abeja Maya y esas cosas.
—
Porque los padres de treintaytantos años tienden
a ponerle a los niños lo que ellos veían.
Imagino que ellos creen que si fue bueno para ellos,
lo será para sus hijos.
—
Lo que triunfa mucho entre el público infantil
son algunas series de televisión de esas que
se denominan familiares...
—
Sí, están orientadas a los niños
como "Ana y los siete", pero en realidad tratan
cosas de adultos. Y esas cosas pasan en la vida, pero
no a edades tan tempranas. Algunas de las cosas que estoy
diciendo pueden parecer demasiado críticas,
pero ha sido el Defensor del Menor quien ha denunciado
que
estamos creando bichitos y no seres humanos. Es el
resultado de 10 minutos de dibujos violentos y 30 minutos
de publicidad.
—
Menos mal que se ha terminado la invasión de
anuncios de juguetes en la tele. Ahora empiezan directamente
en
el mes de octubre y no paran hasta Reyes.
—
Y eso que los niños de ahora solo quieren robots
y máquinas. A partir de una edad, la consola es
lo más demandado. La mayoría muy caras
para la economía de muchos hogares. Eso hace que,
quienes pueden permitírselo, reducen los reyes
a un solo regalo.
—
Alguna culpa será de lo padres.
—
No tenemos tiempo para estar con ellos. Ahora todas las
madres trabajan al menos ocho horas diarias y lo normal
en Pozuelo es que vaya a recoger a los niños la
empleada del hogar. Y del cole a ver directamente el
culebrón que toque en la tele. Que no molesten,
parece el criterio más difundido.
—
Aquí en nuestro pueblo se programan muchas actividades
para los niños.
—
Sí, es cierto. Mucho más que en otros sitios.
Pero no se imagina la diferencia con otros países
como Argentina. El verano pasado Los Gabitos fuimos de
gira y uno de los destinos era Buenos Aires. ¡Había
en cartel más de 200 obras para niños al
mismo tiempo!. El fin de semana que viene, échele
un vistazo a la cartelera de Madrid...
—¿
Cuál es el granito de arena de Los Gabitos?
—
Hemos grabado tres discos en los que intentamos adaptar
la música de moda para los niños. Los ritmos
están bien, pero pensamos que muchas letras no
son adecuadas. Insisto en que queremos que crezcan a
toda velocidad. ¿Para qué?
— Se autodefine como
payaso.
—
Sí, con enorme orgullo. Somos una familia de payasos
que adoramos la música.
— Una mujer payaso.
—
Sí, con o. Nunca lo he oído con a. Lo
de payasa no suena igual de bien.
—
Debe ser difícil hace reir.
—¿
Cuánto vale la risa de un niño?
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