El Ayuntamiento ha comenzado una
campaña para evitar que los coches de quienes
trabajan en La Finca, invadan espacios comunes, aceras
y jardines. Tras retirar la grúa un centenar
de vehículos, los responsables del centro empresarial
han habilitado un aparcamiento, con vigilante y servicio
de autobuses, en Kinépolis. Pero la propuesta
no funciona, y es que se trata de un problema de difícil
solución.
Normalmente, ante un problema complejo hay que ir al
origen. Cuando los promotores de La Finca decidieron
construir 20 edificios de oficinas, donde iban a trabajar
más de 10.000 personas, sabían que se iban
a necesitar muchas plazas de aparcamiento. Cuando el
Ayuntamiento y la Comunidad aprobaron su construcción
sabían que muchas personas buscarían dónde
aparcar. Cuando las grandes empresas decidieron implantarse
allí, sabían que iban a necesitar aparcamientos.
Cuando los empleados pensaron cómo acudir al trabajo,
se plantearon las distintas alternativas…
El mismo problema ocurre, cada día, en Ática,
en IMCE, o en el Cerro de los Gamos. Todo el mundo sabe
que se van a necesitar aparcamientos, pero nadie los
crea. Al coste del suelo no le interesa a nadie. Todo
el mundo conoce nuestras actitudes respecto al transporte
público, nuestra manía de ir en coche a
todas partes y pretender aparcar en la puerta, de no
respetar las zonas comunes, de no compartir el coche
y de utilizar el vehículo como símbolo
de estatus.
El problema está en cómo se han hecho las
cosas, comenzando por nuestra educación, el transporte
público que tenemos, las normas urbanísticas
que no previenen. Y no lo va a solucionar el metro ligero. ¿Alguien
se imagina lo que ocurriría si las grandes superficies
no dedicasen miles de metros cuadrados –millones
de euros, al fin y al cabo- a zonas de aparcamiento?
No nos gusta planificar y creemos que el paso del tiempo
solucionará las cosas. No valoramos lo público,
ni nos gusta lo común, excepto cuando nos beneficia.
Despreciamos los valores sociales de convivencia y no
queremos invertir en educación. Y nos encanta
ganar más de lo que deberíamos. Somos auténticos
creadores de problemas.
agomez@miradordepozuelo.com
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