| Ocean's
thirteen |
| Dirección:
|
Steven
Soferbergh |
| País:
|
USA |
| Año:
|
2007 |
| Duración: |
112
m. |
| Género:
|
Thiller,
comedia,
acción |
| Intérpretes:
|
George
Clooney, Bard pitt, Matt Damon, Andy García, |
| Guión:
|
Brian Koppelman
y David Levien |
| Producción:
|
Jerry Weintraub |
| Fotografía:
|
Peter Andrews |
| Montaje:
|
Stephen
Mirrione |
| Diseño
de producción:
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| Música:
|
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| Estreno: |
8 de junio
de 2007 |
| Valoración:
|
*** |
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Las segundas partes no suelen ser buenas pero ¿y
las terceras? Generalmente son peores. Sin embargo,
esta regla no es infalible, véase el caso del
Padrino, por citar una trilogía famosa. Su segunda
película fue magnífica, superando al
original, y su tercera parte un plomo decepcionante.
Pues bien, sin crear paralelismos con la obra maestra
de Coppola, podemos afirmar que esta tercera parte
supera con creces a su predecesora (lo cual, todo sea
dicho, no era muy difícil) y está a la
altura de "Ocean's Eleven".
La primera parte de la saga fue creada como una interpretación
libre de un clásico de los años 60. "Ocean's
Eleven" era un vehículo para el esparcimiento
del "rat pack" el grupo de celebridades formado
por Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr y Peter
Lawford. Según la leyenda negra esta película
fue concebida con el fin de financiar una estancia
de juergas nocturnas en Las Vegas a cargo de la productora
y por ello resulta un poco decepcionante.
Steven Sodeberg tomo como inspiración la línea
argumental del filme (un atraco en Las Vegas por un
grupo de caraduras encantadores) y desarrolló su
visión adaptada a los tiempos cibernéticos.
La película funcionó por gozar de un
casting inmejorable, un guión pulidísimo
y el estilo Sodeberg para dotar de ritmo y acción
cualquier argumento (sea la venta de drogas o la contaminación
acuífera).
En esta tercera parte, Sodeberg ha vuelto a los ingredientes
que le funcionaron, especialmente el guión.
A pesar de que el espectador ya sabe desde el principio
cuál será el objetivo de Dany Ocean (robar
un casino) y aún cuando conoce el final, la
película se sostiene porque está cuajada
de pequeños trucos tecnológicos, situaciones
humorísticas y tensión al más
puro estilo James Bond. Tan sólo se puede criticar
algunos movimientos demasiado bruscos de cámara
a los que tan aficionado es el director, persiguiendo
una estética propia de los videoclips.
veronicalake@miradordepozuelo.com
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