www.miradordepozuelo.com
Periódico independiente de información local de Pozuelo de Alarcón
Año II-Julio 2007
ACTULAIDAD
REPORTAJE
CULTURA
GASTRONOMIA
VIVIENDA
CINE
MOTOR
ENTREVISTA
Momento de enhorabuenas y agradecimientos
Tomás T. Hernández

Desde la Zonawebste: "Cui prodest?"
Arturo Gómez Quijano

Más ediles delegados que ministros
Domingo Domené
 

Ni serpientes ni palomas
María Llanos

Cartas al Director
 
 

MESA Y MANTEL
Restaurantes
Consulta las críticas de los principales restaurantes de Pozuelo

Danza
Auditorio El Torreón. El Ballet Cásico del Volga interpreta El Lago de los Cisnes el viernes 6 de julio a las 22,30 horas dentro del festival Pozuelo Escennica.

Música
Auditorio El Torreón. Paul Anka ofrece un concierto el día 7 a las 22,30 horas para cerrar Escénica 07.
 
Predicción meteorológica para el municipio por el Instituto Nacional de Meteorología.
 
 
ENTREVISTA

José Luis Campo, invidente

"Pozuelo suena a barrio residencial"

Redacción


José Luis tiene el único perro guía de todo Pozuelo. Wilow y él pasean cada día las calles del municipio desde hace cuatro años y ambos son testigos privilegiados de los obstáculos que la ciudad genera sin pensar en quienes tienen alguna dificultad para moverse por ella. Es patrono de la Fundación Retina España.
– Cuéntenos cómo perdió la visión.
– La mía es una enfermedad degenerativa de la retina. Empecé a tener problemas de visión cuando tenía ocho años y fui perdiéndola poco a poco hasta que a los 50 la perdí casi del todo.
–¿ Casi?
– Digamos que usted para mí es una mancha gris en medio de la oscuridad.
– Y entonces llegó ella, su perro guía...
– No tan aprisa. Tardaron dos años y medio en dármela desde que la pedí. Eso hace ya cuatro años. No se crea que perros guía los hay de sobra. La ONCE entrega unos 120 al año. En España sólo los tenemos alrededor de un millar de invidentes.
– Hábleme de ella
– Willow son mis ojos. El perro guía ve por mí, aunque sea yo el que la guía, aunque parezca un contrasentido.
– Explíqueme eso.
– Cuando vamos a cruzar por un semáforo, por ejemplo, Wilow sabe dónde está el paso y me conduce hasta él. Pero los perros no distinguen el color del disco. No saben si está rojo o verde. Soy yo quien decido cuándo se cruza al otro lado y le doy la orden a ella.
– Claro, con el sonido de pajaritos que tienen algunos... Pero, ¿qué hace cuando los semáforos no incorporan el sistema?
– Escucho el tráfico y cuando no viene ningún coche por ningún sitio cruzo.
– Caray, había oído que los invidentes desarrollaban mucho otros sentidos, pero escuchar el tráfico... Sí que tiene el oído fino.
– Se desarrolla más lo que a uno le interesa. En mi caso, no he conseguido adaptarme al sistema de lectura táctil para ciegos.
– Abusando del privilegio, ¿A qué le suena Pozuelo?
– Hace 23 años, cuando me vine a vivir aquí sonaba a la tranquilidad de un pueblo de 20.000 habitantes. Ahora ha incrementado mucho su volumen de población y eso se nota. Ahora Pozuelo suena a barrio residencial. Llegamos en busca de tranquilidad y empiezo a sentirme otra vez oprimido por el ruido de la ciudad.
– Espero que no sea por los obstáculos. Ahora están muy comprometidos los políticos con eso de la arquitectura urbana sin barreras.
– Me parece que Pozuelo, como todo núcleo de población que crece rápido, se va dejando cosas molestas aisladas.
–¿ Como cuáles?
– La carretera de Húmera. Tiene un sinfín de obstáculos. Cuando hicieron la última remodelación pensaron más en los coches que en las personas que debíamos andar por sus aceras. Hay un tramo no muy largo que acumula hasta 16 obstáculos.
– Con decírselo a los señores del Ayuntamiento...
– Ya he hablado con la concejal que lo lleva. Me explica que si el árbol no se puede tocar, que si el vecino no quiere mover el poste de teléfono, etc...Y mientras batallan por eliminarlos uno a uno yo sigo haciendo slalon cada vez que voy a coger el tren.
– Sí, las cosas de Palacio van despacio.
– Pero no se puede pensar que todo está en manos del Ayuntamiento.
– A saber...
– Los setos que sobresalen de los chalés. Los dueños los dejan crecer porque les parece que quedan bien aunque invaden parte de la acera. Pero están muy altos para que el perro guía los vea. Ya me he tragado muchos (ver foto en la calle Ramón y Cajal).
– Sí, pensamos poco en cómo nuestros actos afectan a los demás.
– O los conductores. Que no paran en los pasos de cebra aunque te vean cogido a un perro. El conductor sólo piensa en correr y no en las personas con dificultades.
– Creo que tiene mucha razón.
– El otro día uno estuvo a punto de atropellarme y encima me tocó el claxon.

 

 

 

 
PUBLICIDAD
 
 
 
 

PUBLICIDAD
 

   
 
Mirador de Pozuelo © Todos los derechos reservados