Quisiera comenzar este mes enviando
desde MIRADOR nuestra más calurosa bienvenida
a la nueva Corporación Municipal salida de las
elecciones del 27 de mayo.
Pero, ojo: Me cuentan que hay varios funcionarios esperando
que les toque el puesto de asesor, pues el cambio de
titular en algunas concejalías hará posible
nuevos nombramientos. No baje la guardia señor
alcalde, no se le vaya a colar en su equipo algún
que otro inútil con un par de máster en
genuflexión y halagos gratuitos.
Nosotros tampoco vamos a bajar la guardia para estar
al día de todo lo que sucede en nuestro pueblo.
Si es bueno, mejor para todos. Si es malo, para darle
luz y demandar que se corrija.
También quiero aprovechar estas líneas
para darle las gracias a nuestro convecino don José María
Aznar por el amistoso saludo que nos envía y que
reproducimos con orgullo en la página 5 de nuestra
edición impresa. Las palabras de Aznar han llegado hasta
nuestra
redacción
aunque hay quien ha intentado que no sucediese.
No quiero olvidar a nuestros lectores. Gracias por
la acogida que ha tenido MIRADOR tanto por lo que
se refiere
al número especial elecciones, donde casi clavamos
en nuestra encuesta el resultado del PP (dijimos el 66%
de los votos y obtuvo el 67%), como por el número
de junio que publicamos al día siguiente de las
votaciones con los resultados bien frescos. Nunca antes
en la historia de Pozuelo una publicación local
había informado con tanta premura y extensión
sobre los resultados electorales. Fue tanto el interés
por este n
úmero que nuestros 10.000 ejemplares
se agotaron en sólo dos días.
Y no quiero tampoco dejar de dar las gracias a la Policía
Municipal en su conjunto por lo solidarios que están
siendo sus miembros con el compañero que les falta.
Antes de concluir, no está de más hacer
notar lo bonito y cuidado que está el municipio
ahora que todos pasamos mucho más tiempo al aire
libre. El parque del Arroyo de las Cárcavas, por
ejemplo, ha quedado precioso. No puede decirse lo mismo
de los cascos antiguos, pues su aspecto sigue dejando
mucho que desear. No negaré que se han realizado
algunas mejoras parciales, pero siguen pendientes transformaciones
en profundidad que nuestros munícipes nos dijeron
que se realizarían hace ahora cuatro años.
Como, por ejemplo, el enterramiento de los cubos de basura
que continúan al aire libre.
MIRADOR inicia tras este número sus vacaciones
estivales para acudir puntual a su cita con las fiesta
de Nuestra Señora de la Consolación, a
principios de septiembre. ¡Buen verano!
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