Pocas
veces obras de tan escasa relevancia provocan tanto
malestar. La construcción de una rotonda en
la antigua carretera que une Pozuelo con Majadahonda
y atraviesa la urbanización Monteclaro se
abrió al tráfico envuelta en la polémica.
Al margen de las críticas puntuales sobre el lugar
donde está situada, el mismo día que se
concluyó la obra comenzaron las protestas de los
vecinos afectados. Y es que los técnicos municipales
que la han diseñado han incluido la colocación
de un guardarrail en uno de los lados de la rotonda,
pero no en el otro. De esta forma se impide el paso de
vehículos al almacén de materiales de construcción
allí ubicado y a las diferentes empresas que se
encuentran en esta zona. Bajo estas líneas, la foto muestra
el nuevo guardarrail. 
Desde ese mismo día, los camiones y turismos que
necesitan acudir a cualquiera de estas compañías
tienen que dar la vuelta al casco urbano de Pozuelo,
ir hasta la zona de la Poza (camino de las Huertas) y
subir hasta las empresas por un camino de tierra por
el que, en teoría, no deberían circular
vehículos de carga con más de cinco toneladas
de peso.
Denuncia al Ayuntamiento
Un portavoz de la empresa de materiales de construcción
Gayo informó a Mirador que su abogado ha presentado
una denuncia contra el Ayuntamiento de Pozuelo por haber
realizado el corte de un camino vecinal sin autorización
de sus propietarios. La misma fuente mostró su
malestar porque los técnicos municipales han cortado
el acceso a la zona sin aportar una alternativa razonable
para acceder a su negocio y al resto de los que se encuentran
en esta parte del pueblo.
El mismo día que se produjo el corte de la entrada
y se abrió definitivamente al tráfico la
rotonda, los responsables de Gayo colocaron una pancarta
que podían leer los conductores desde sus turismos
protestando contra la política municipal de hechos
consumados. En solo dos horas se produjo una rápida
intervención de la Policía Municipal. Al
menos ocho agentes procedieron a retirar la pancarta
de inmediato.
El portavoz de la empresa explicó a nuestra publicación
que antes de que concluyese la obra se mantuvieron varias
conversaciones para establecer, de común acuerdo,
una vía alternativa de entrada a esta zona. Pero
la única respuesta municipal fue el corte del
camino vecinal con el argumento de que resultaba peligroso
para el tráfico.
El único acceso actual a las empresas, ya aludido,
resulta del todo insuficiente para el tipo de tráfico
que generan los negocios ubicados en esta parte de Pozuelo
desde hace muchos años.
Esta zona acotada por la antigua carretera de Majadahonda,
la M-40 y el propio casco urbano de la zona del Pueblo
es una de las principales áreas de expansión
urbanística de Pozuelo. Ya son dos las promociones
de viviendas que se edificarán en esta zona donde
han comenzado el movimiento de tierras. Lo que era un
pequeño camino vecinal sin asfaltar se está transformando
en una avenida para que en el futuro pueda dar cabida
a la importante cantidad de vehículos que circularán
por la zona.
Circulación

Por lo que se refiere a la circulación, la colocación
de la rotonda en el cambio de rasante ha producido ya
algunos accidentes de tráfico. Numerosos conductores,
habituados a pasar por el lugar sin encontrar obstáculos,
han colisionado con la rotonda o con alguno de los bordillos
o señales. La nueva rotonda está señalizada
con anticipación e incluso se ha dejado una placa
de obra que limita la velocidad a 20 kilómetros
por hora. Sin embargo, solo en la primera noche de funcionamiento
se produjeron ocho accidentes de circulación graves.En
la foto vemos la visión de los vehículos que llegan desde
Majadahonda.
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