| La
Condesa Rusa |
| Dirección:
|
James Ivory |
| País:
|
Reino Unido,
Estados Unidos, Alemania y China |
| Año:
|
2005 |
| Duración: |
135
m. |
| Género:
|
Drama |
| Intérpretes:
|
Ralph
Fiennes (Todd Jackson), Natasha Richardson
(Condesa Sofia Belinskya), Vanessa Redgrave
(Tía Sara), Lynn Redgrave (Olga),
Madeleine Potter (Greshenka), John Wood (Tío
Peter), Madeleine Daly (Katya), Hiroyuki
Sanada (Matsuda), Allan Corduner (Samuel),
Luoyong Wang (Liu). |
| Guión:
|
Kazuo Ishiguro. |
| Producción:
|
Ismail
Merchant |
| Fotografía:
|
Christopher
Doyle. |
| Montaje:
|
John David
Allen. |
| Diseño
de producción:
|
Andrew
Sanders. |
| Música:
|
Richard
Robbins. |
| Estreno: |
5 de junio de
2006 |
| Valoración:
|
** |
|
La última colaboración de James Ivory
e Ismail Merchant antes del fallecimiento de este último
resulta una decepción. La película se
adentra, una vez más, en un periodo histórico,
en este caso la China previa a la invasión japonesa.
En ella sitúa a personajes que, como solía
ser habitual en las películas del tándem,
bordean la tragedia. Hasta aquí, el filme resulta
interesante. Sin embargo, “La Condesa Rusa” resulta
un tanto lineal, plana y previsible. El desarrollo
de los acontecimientos no consigue suscitar en el espectador
grandes emociones.
Parte del error puede deberse a que la película
nos recuerda a otros filmes con una temática
parecida y situadas en un periodo similar, pero de
una calidad muy superior. Me viene a la mente “El
Imperio del Sol” de Steven Spielberg. De hecho
el caos de la huída final y la sensación
de abandono de “La Condesa Rusa” parece
un calco de la escena en que el protagonista del filme
de Spielberg busca a su madre. También veo en
la película de Ivory influencias de obras clásicas
como “55 Días en Pekín”.
El problema es que, en comparación con estas
dos, la “La Condesa Rusa” claramente desmerece.
Y la causa puede ser un error de guión e incluso
un error de casting. El papel protagonista recae en
Ralph Fiennes. El actor representa, una vez más,
el rol de hombre torturado por un dramático
pasado. En los últimos años hemos visto
a Fiennes interpretar este papel en incontables ocasiones,
desde “El Paciente Inglés” hasta
la más reciente “El Jardinero Fiel”.
En esta nueva representación, el actor no consigue
transmitir esa imagen de héroe trágico,
sino que parece más bien un ser patético,
un perdedor. No me queda claro si el problema está en
la interpretación de Fiennes o en el hecho de
que sus objetivos y deseos durante la primera parte
de la película no guardan ningún interés
para el espectador. Pero sea por lo que sea, la realidad
es que llega un punto en que el destino del protagonista
importa poco.
Podemos concluir, por lo tanto, que esta película
no está a la altura de las obras anteriores
del director como “Una Habitación con
Vistas”, “Howards End” o “La
Copa Dorada”.
veronicalake@miradordepozuelo.com
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