Aves en su estado natural.
A quien le gusten las aves y la naturaleza no debe
dudar un instante y poner
Las Lagunas de Villafáfila en su agenda. Este
coqueto edén zamorano es un pequeño
oasis para las aves migratorias que van o vienen,
según se mire. En él saben que pueden
sentirse a salvo. El parque regional está muy
cuidado y los numerosos observatorios distribuidos
alrededor de las diferentes lagunas permiten comtemplar
las aves sin necesidad de llevar unos prismáticos,
aunque éstos no están de más.

El paseo por los diferentes rincones
de las lagunas es ameno y tranquilo al tiempo que cómodamente abordable,
incluso con niños pequeños. También
ofrece una reducida zona con mesas donde poder descansar.
Para llegar es suficiente con tomar la A-6 hasta el
kilómetro
250 aproximadamente y salir en el desvío de San
Esteban del Molar. Después unos 12 kilómetros
hasta el pueblo de Villafáfila, junto al que se
encuentran las lagunas. En total, unas dos horas y media.
Es más que aconsejable alojarse en Benavente.
Está a solo 20 kilómetros y ofrece todos
los servicios de una pequeña ciudad. Recomendamos
pasar la noche en el Parador Nacional, un lugar privilegiado
que, además, permite pasear el centro de la localidad
con total comodidad. Benavente está lleno de bares
y mesones donde disfrutar una agradable cena tanto en
pareja como en familia.
|