Las autoridades se quejan en ocasiones de que los conductores
no respetan las señales. Pero pocas veces
hacen autocrítica de las que colocan mal,
de las que se olvidan comidas por la vegetación
o de las que nunca debieron estar en donde se encuentran.
El abandono que denota la situación de la
carretera de Húmera a Aravaca, con una señal
de la que solo se observa una mínima parte
que distrae más que ayuda (ver foto que hay
bajo estas línea) es clara muestra de ello.

Pero
no son solo las señales, como la de la derecha
donde se dice a 40 "muy despacio". La vigilancia de
numerosas calles para evitar la suciedad
o la invasión
de las aceras brilla por su ausencia, tal y como prueban
algunas de la fotos tomadas por Mirador en apenas dos
horas recorriendo las calles del municipio.
Entre lasmuchas imágenes que hemos tomado pordemos
ver chirimbolos en el suelo desde hace semanas, como
en la foto de la derecha, obreros que toman las
calles durante días y días a su antojo,
como la foto de abajo, o dejan al aire una zanja con
una rudimentaria señalización
en el mejor de los casos son algo habitual a lo que
los vecinos no les ha quedado más remedio que
acostumbrarse. 
Mirador quiere abrir las páginas a los vecinos
que vivan situaciones de estas características:
como baches que tardan semanas en ser reparados, o
empresas que dejan material de trabajo en medio de
la calle (ver la foto de abajo) con
serio riesgo para los viandantes, o zanjas que se abren
y cierran reiteradamente para el agua, el gas o el
teléfono
desperdiciando recursos que son de todos los vecinos
de este municipio.
Porque
el reto de los políticos municipales
no está tanto en los grandes proyectos como
en hacer más agradable el día a día
de los vecinos que les han votado para gobernarles
al menos
durante cuatro años.
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