Cuidar el jardín en primavera es tarea más
bien fácil. La naturaleza hace buena parte del
trabajo. Lo complicado llega en verano, cuando aprieta
el calor y, como es el caso de este año, se imponen
algunas retricciones en el uso doméstico del agua
por parte del Canal de Isabel II.

La Comunidad de Madrid, que es quien lo gestiona,
ha autorizado el riego de jardines privados pero solo
entre
las nueve de la noche y las nueve de la mañana,
que es cuando se consigue el máximo rendimiento
y las mínimas pérdidas por evaporación.
Además, el césped sufre menos. Cuando
regamos a pleno sol corremos el riesgo de quemarlo.
Leandro Coca, de la empresa Servijardín, recomienda
en esta época realizar dos riegos de corta duración
hacia las 10 u 11 de la noche y a las 6 de la mañana.
Lo más lógico es, naturalmente, llevarlo
a cabo mediante un sistema automatizado y por aspersión.
Este especialista entiende que es más eficaz que
un solo riego de duración prolongada. Con respecto
al corte del césped, el experto aconseja hacerlo
una vez por semana. Suele resultar suficiente aunque
ahora crece más rápido que el resto del
año. Coca llama la atención sobre la conveniencia
de echar abono también en esta época al
césped.
Para la plantas se decanta por el riego por goteo como
el más aconsejable para evitar que se sequen o
mueran por un golpe de calor. "Es importante, durante
el verano, que además de dar de beber a las plantas,
les demos también de comer", afirma Leandro
Coca. Se refiere a la alimentación con abono específico.
En concreto recomienda uno de liberación controlada
que dura varios meses y que fortalece a las plantas
frente a adversidades como las altas temperaturas y
la escasez
de agua que estamos viviendo en Madrid durante este
verano.
Es cierto que el jardín no es tan vistoso durante
los meses de más calor, pero cuidarlo bien cuando
hay más riesgo es la mejor forma de tenerlo
bonito el resto de las estaciones.
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