Vender una casa en Pozuelo ya lleva más de un
año de media. Así lo afirman los expertos
consultados por MIRADOR en la localidad.
Aunque con lentitud los precios siguen subiendo, pero
la realidad es que conseguir un comprador es tarea
mucho más compleja que hace sólo un par
de años. De tal forma que, aunque como decimos
los precios no bajan, en cierto modo sí lo hacen,
pues el paso de más de un año congela
de facto el valor mientras el IPC aumenta del orden
del 3% anual. Además, esas dificultades añadidas
a la venta está facilitando una negociación
a la baja por parte de los compradores.

El fenómeno está repercutiendo de forma
directa en los bancos. Quienes habían pedido
una hipoteca puente con un año de margen entre
la compra de una nueva vivienda y la venta de la que
ya tenían se están viendo en la necesidad
de renegociar con su entidad bancaria una mayor dilación
para empezar a pagar la nueva hipoteca.
Tampoco se están vendiendo con la facilidad
de antes las viviendas de nueva construcción.
Frente a lo que sucedía en los primeros años
del decenio en que prácticamente todo estaba
vendido sobre el plano, ahora los carteles de "Se
vende, últimas viviendas" pueden verse
durante meses sin que esas "últimas viviendas" terminen
de venderse.
Incluso hay casos aislados de promociones de pisos
que no terminan de concretarse por la negativa de la
promotora a bajar los precios fijados inicialmente.
Todo ello no impide que se isgan empezando nuevas viviendas,
aunque, eso sí, de forma reducida y muy aislada.
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