El petróleo se acaba. O no.
Pero mientras tanto el precio de la gasolina sigue
subiendo y el agujero de la capa de ozono agrandándose.
En previsión de lo que está por llegar,
las compañías de automóviles llevan
algún tiempo trabajando en turismos con motores
híbridos. O, lo que es lo mismo, con dos motores:
uno de gasolina y otro eléctrico.

Los japoneses llevan indiscutiblemente la delantera
en este terreno. En concreto Toyota y Honda. En las últimas
semanas se presentó en España el nuevo
Honda Civic Hybrid. El modelo nipón monta un motor
gasolina de 1.3 litros que ofrece 95 caballos y un motor
eléctrico que consigue 20 caballos, más
que suficientes para lo que se pretende de esta fuente
secundaria de energía.
¿
Qué se consigue con este segundo motor? Cuando
el coche está parado, cuando se desacelera o cuando
se circula muy despacio, principalmente en los atascos
urbanos, el motor de gasolina se detiene. No hay combustión
y, por tanto, no hay ni consumo de gasolina ni emisiones
de CO2 a la atmósfera.
Y el bolsillo lo nota. El consumo que ofrece la marca
japonesa es de 5,2 litros a los 100 kilómetros
en circulación urbana y 4,6 litros en recorridos
mixtos.
El único problema es que ese ahorro de combustible
y la reducción de emisiones no salen baratos precisamente.
Y no parece fácil convencer a la gente de que
tiene que pagar más dinero por contaminar menos.
Por eso Honda se conforma con vender unos cientos de
Hybrid en 2006.
El proyecto es por el momento un poco idílico,
pero tal vez dentro de unos años sea una de las
soluciones.
|