|
Según las últimas cifras oficiales del
Instituto Nacional de Estadística (INE), el
numero de nacimientos en las familias españolas
se ha reducido en un 27 % desde el año 1980
hasta la fecha y el primer hijo llaga cada vez un poco
más tarde (las madres tienen su primer hijo
cada año un poco más mayores). A ello
debemos añadir que, según se extrae de
esas mismas cifras, sin la natalidad que proporcionan
los inmigrantes estaríamos en un crecimiento
natural prácticamente nulo, ya que del numero
de niños que nacen ,uno de cada siete proceden
de madres extranjeras.
Esto es consecuencia de la falta de ayudas y reconocimiento
de la familia tradicional en la sociedad actual. Dichas
ayudas son escasas en diferentes campos de la vida
cotidiana (viviendas, guarderías, gastos domésticos)
excepto en el actual “programa de conciliación “ de
los funcionarios publicos. Superar todo estos handicaps
supone un acto de generosidad y renuncia por parte
de los jóvenes que empiecen a formar una familia.
Todo eso es muy cierto no seré yo quien lo niegue.
Sin embargo, déjenme decir en voz alta que no
puede ser que tengamos que plantearnos la posibilidad
de tener un hijo en términos de dinero.
|