Iván Rodrigues es un pozuelero que lleva la mayor
parte de sus 25 años en los circuitos de carreras.
Ha hecho de ello su vida y ahora espera el apoyo necesario
para competir a un nivel más alto.
–¿
Cómo nació su afición?
–
Siempre me ha gustado correr, de pequeño mi padre
ya me llevaba a los circuitos porque es mecánico
de carreras, y mi tío ha sido varias veces campeón
de Portugal.
–
Empezó a competir…
–
Con el karting en el circuito de Boadilla. A los 14 años
ya corría en el campeonato madrileño y
con 17 competía en circuitos.
–¿
En qué categoría participa?
–
Llevo siete años en el Trofeo Race de turismos
de Madrid, en la División I, Clase I; corremos
28 pilotos desde marzo a diciembre en el Jarama.
–
Habrá muchos roces entre pilotos...
–
Nos llevamos bien, pero cuando compites te olvidas de
los amigos y sólo piensas en ganar.
–¿ Entrena mucho?
–
Sí, además hay que hacer mucho mantenimiento
al coche, yo tengo suerte ya que mi padre es quien pone
a punto mi vehículo en su taller. Aprovecho las
sesiones libres del Jarama para entrenar cada mes.
–¿
Su mejor clasificación?
–
Acabé segundo en el 2005, el año pasado
fui tercero y esta temporada he tenido algunos problemas
con los frenos, pero ya soy cuarto.
–¿
Cómo se compaginan las carreras con la vida laboral?
–
Como le digo, la temporada es de marzo hasta diciembre
y hay cinco carreras anuales. De momento lo llevo bien
porque las competiciones son los sábados.
–¿
Que aconsejaría a futuros pilotos?
–
Que sigan su ilusión hasta el final, pero que
busquen buenos sponsors. Yo he tenido suerte y desde
hace cuatro años me han apoyado talleres Riscal,
pero en este mundillo se necesitan muchos patrocinadores.
–
La inversión será muy fuerte…
–
Hay que comprar el coche, cada carrera cuesta de 1.500
a 2.000 euros, y hay que cambiar los neumáticos
cada dos carreras. Para pasar al campeonato nacional
harían falta 20.000 euros.
–¿
Quiénes le han apoyado en esta aventura?
–
Mi padre está conmigo desde el principio, mi familia
y amigos me siguen y animan en todas las carreras.
–¿
La carrera que recuerda con más ilusión?
–
Una en la que durante cinco vueltas fui primero, al final,
en la vuelta novena acabé segundo.
–¿Y la última?
–
Salí el último de la parrilla porque me salté un semáforo
en los entrenamientos, pero remonté hasta la cuarta posición.
–¿
Qué se siente al pilotar?
–
Muchos nervios en la salida, luego ya te centras; hace falta mucha concentración.
Cada prueba son dos carreras a nueve vueltas, cuarenta minutos “a tope”.
– Sus puntos fuertes en la pista.
–
Tengo mucha agresividad, que me sirve para presionar bien al que va delante,
además sé frenar muy bien.
–
Una anécdota.
–
En unos entrenamientos libres los comisarios detuvieron la carrera para pedirle
el carné a mi copiloto, pues le confundieron con un niño.
–¿
Qué vehículo pilota?
–
Mi categoría son vehículos hasta 1.400 cm2, conduzco un Peugeot
201, que alcanza 200 kilómetros en recta.
–¿
Cómo lo mejoraría?
–
Con un motor más poente y neumáticos nuevos en cada carrera.
– La diferencia en la pista la marcan...
-Los motores, cada vez se invierte más y no importan tanto los neumáticos
o el piloto; la potencia de tu motor te lleva al podio.
–¿
Dónde se ve en cinco años?
–
Me gustaría estar en una Copa Mono-marca, competir a nivel nacional, y
si puede ser con el patrocinio del Ayuntamiento de Pozuelo mucho mejor.
– Dicho queda...
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