A pesar del intenso calor de los últimos
meses estivales, el verano parece haber actuado como
un auténtico congelador en lo que se refiere
a los precios de las viviendas en Pozuelo. Según
el estudio realizado por el portal inmobiliario idealista.com
en el tercer trimestre de este año, los precios
de pisos y chalets del municipio subieron un 0.9%, que
es lo mismo que decir que no variaron teniendo en cuenta
la actual evolución del Indice de Precios al
Consumo (IPC) y las desbocadas evoluciones de los últimos
años.
Incluso
habría quien pudiera decir que incluso bajaron
acogiéndose al argumento de que si el valor
de una propiedad inmobiliaria se estanca mientras
el resto
sube en mayor proporción, en realidad está
perdiendo valor.
Sea cierto o falaz, la realidad es que la venta de
viviendas en Pozuelo se está frenando. No es
que ya no se vendan, ni mucho menos, pero tardan
más.
Cualquiera puede verlo en los carteles que se ponen
en las fachadas de las casas en venta. Si hace tres
años estaban apenas un par de meses, ahora
se pueden tirar un año entero. Claro que eso
no quiere decir que no se siga construyendo en la
localidad,
aunque sean promociones aisladas.
Y es que, a pesar de ese frenazo en el precio –quizá
sea el mejor momento para buscar ahora piso- Pozuelo
sigue siendo el municipio madrileño, excluyendo
la capital, más caro de todos. El estudio aludido
sitúa el precio medio del metro cuadrado en nuestra
localidad en 3.512 euros. Lo que significa casi 200
euros más que Alcobendas, 300 más que
Las Rozas y Tres Cantos, y 400 más que Majadahonda
y Boadilla del Monte. A lo que habría que añadir
que en Pozuelo prácticamente no hay viviendas
pequeñas, lo que eleva el precio medio de pisos
y chalets muy por encima de otros municipios.
No es barato vivir en Pozuelo. Eso lo saben todos
los que viven aquí. Pero en ocasiones se ofrece
una imagen distorsionada de lo que supone residir
en este
privilegiado enclave anexo a Madrid. Sucede porque
a veces se cree que residir en esta localidad es incluso
más caro que hacerlo en el centro de la capital.
Sin embargo, los tozudos números indican precisamente
lo contrario. El estudio de idealista.com pone de
relieve
que el metro cuadrado en los distritos de Retiro, Salamanca,
Moncloa, Chamberí, Chamartín y Centro
está todavía muy por encima de los
precios de Pozuelo.
En el caso del distrito de Salamanca la diferencia
está alrededor de los 1.300 euros el metro cuadrado,
lo que es lo mismo que decir un 30% más. Esto
es, si un piso de 120 metros vale en Pozuelo 421.000
euros de media, en el privilegiado y céntrico
distrito aludido cuesta 583.080 euros. Y eso que los
de aquí suelen tener piscina y espacios verdes.
Eso sí, los de allí tienen las calles
Goya, Serrano o Velázquez a un paseo.
De hecho, comprar un piso en Madrid es más barato
que en Pozuelo solo en los distritos de Carabanchel,
Latina, Moratalaz, Puente de Vallecas, San Blas, Vicálvaro,
Villa de Vallecas y Villaverde.
Otro estudio del mismo tipo realizado por el portal
de internet yaencontre.com para este mismo tercer trimestre
eleva la evolución de los precios de la vivienda
en Pozuelo a un 1,58%, lo que, siendo mayor que el anterior,
viene a corroborar una misma tendencia de estancamiento
si tenemos en cuenta que la evolución del IPC
anual está más cerca del 4 que del 3%.
Algo más caro
A diferencia del primero, este segundo estudio realizado
en base a las viviendas que han escogido la red para
publicitar su venta a través del aludido portal
sitúa el precio medio de la vivienda en Pozuelo
en 4.102 euros, lo que supone casi 600 euros más
de diferencia con respecto al estudio llevado a cabo
por idealista.com. La conclusión es tan sencilla
como que las viviendas que se ofrecen en este segundo
portal son más caras que las del primero. Lo
que también corrobora el trabajo realizado por
yaencontre.com es que Pozuelo de Alarcón es el
municipio más caro de la periferia madrileña.
Una curiosidad de ambos estudios es que los dos contemplan
la existencia de municipios donde los precios materialmente
bajan con respecto al segundo trimestre de este año,
lo que contradice la generalizada creencia de que
el
valor de las propiedades inmobiliarias no desciende
nunca y que la evolución de los precios continúa
un imparable ritmo de crecimiento que parece
no tener fin. |