La remodelación de la plaza del Padre Vallet y
su entorno, más conocida como del viejo Ayuntamiento,
no comenzará hasta principios del año 2008,
según informó a MIRADOR el Consistorio.
Por el momento se están ultimando los trámites
burocráticos para que finalmente pueda arrancar
el considerado proyecto estrella de la legislatura. La
nueva fecha para el inicio de la obras supone un nuevo
retraso sobre lo previsto en el propio Ayuntamiento,
pues se quería que las obras comenzasen en cuanto
hubiesen terminado las fiestas patronales.

La esperada remodelación ya fue el proyecto estrella
del PP en la anterior legislatura, pero a mediados del
2006 el equipo de gobierno decidió su paralización
alegando que Pozuelo ya estaba sufriendo demasiadas obras
como consecuencia del soterramiento de la carretera M-503
y la construcción del metro ligero.
Muchos quisieron ver tras esa maniobra el temor del
alcalde a que las elecciones llegasen con todo el
centro del
pueblo sumergido en unas obras cuyo plazo de ejecución
nunca ha estado del todo claro. Quizá por ello
responsables municipales mostraron su firme decisión
a nuestro periódico de que las obras comenzarían
en cuanto hubiesen finalizado las fiestas patronales.
El proyecto ganador incluye la construcción de
un gran aparcamiento subterráneo con más
de 300 plazas –para muchos el número es
del todo insuficiente– y varios túneles
que sirvan para dar fluidez al tráfico de muchas
calles del casco antiguo. Pero lo más espectacular
del proyecto es la peatonalización de la amplia
plaza donde, tras un dilatado debate, se ha decidido
la pervivencia del edificio del viejo Ayuntamiento.
El inmueble, de los años 50, no se tirará abajo
como defendían muchos de los arquitectos que se
presentaron al concurso. En la parte trasera se construirán
dos elementos con aspecto contemporáneo en donde
se ubicarán salas de exposiciones y salones de
actos para dar el nuevo conjunto un uso cultural.
Se esté de acuerdo o no con el proyecto ganador,
a pocos caben dudas de que el resultado será infinitamente
mejor que la situación actual. Pozuelo es uno
de los escasos pueblos madrileños de gran tamaño
donde no se ha acometido una profunda remodelación
de su casco antiguo en los últimos 20 años.
Es de prever que tan pronto como terminen las fiestas
se vuelvan a reabrir los cauces de diálogo entre
los responsables municipales del proyecto y los comerciantes
del casco antiguo cuyos negocios se verán directamente
afectados durante los dos años que todos piensan
que durará la obra.
Y es que la permanencia del viejo edificio municipal
en el centro de la plaza dificultará considerablemente
la realización de las obras. Eso significará más
meses con dificultades para acceder a determinados lugares
del centro del Pueblo y las consiguientes pérdidas
para un comercio que no vive sus mejores momentos.
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