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Está bien eso de probar comida de países lejanos
y exóticos de vez en cuando, pero qué duda cabe que lo que apetece
muchas veces es deleitarse con los sabores de aquí. Por eso ponemos
rumbo a "Prada a Tope", en la calle Benigno Granizo, en el barrio
de la Estación.

Para los despistados, forma parte de una cadena de restaurante del mismo nombre
que sirven auténtica comida del Bierzo. Cómodamente sentados
en el salón principal con un aire acondicionado de verdad -no como
esos que parece que estás en el área de congelados-, nos dejamos
llevar por los consejos de María, la dueña del restaurante
que nos trata como si hubiéramos ido a su casa.
Cecina con olor a los montes de León y cogollos con ventresca, pimiento
y anchoas para empezar. A la cecina le ponen unas virutas de queso y la rocían
con un aceite que multiplica su sabor. Muy recomendable como entrante. Y no
conviene empezar con mucho porque los segundos son condundentes.

Aunque hace calor, nos decantamos por probar una tortilla con salsa de tomate
y el ineludible botillo del Bierzo, plato irrepetible. La tortillla de patatas
está muy tierna, pero además la salsa le ofrece un sabor más
suave. En cuanto al botillo, se sirve con garbanzos y cachelos, y nada más
tomar contacto con el paladar se absorben todos sus sabores mezclados -está hecho
principalmente de costilla y rabo de cerdo pero también tiene pimentón,
ajo y otras especias-. Quienes aún no lo han probado no tienen excusa
para hacerlo cuanto antes y a quienes ya lo comieron no hace falta contarles
mucho porque seguro que lo probarán otra vez.
Los postres están hechos a base de castañas. Pedimos tarta y
crema de limón. Bocata di cardinale. Perfecto para un remate de sabores
puros de León en el mismo Pozuelo.
Si desea que visitemos su restaurante
escríbanos a gastronomía@miradordepozuelo.com
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