|
Quien se precie de ser buen comedor no puede decir, al menos
sin pasar cierta vergüenza, que no ha realizado un viaje gastronómico
a Galicia. Porque la comida gallega es uno de los tesoros de España.
El sabor del país es muy singular y traerlo 600 kilómetros tierra
adentro no es fácil.

A pesar de ello, hace algunos años que Juan Olloqui se fijó el
propósito de poner en Pozuelo una de las mejoras pulperías gallegas
de España y es lo que hizo, a pesar de las distancias.
Cuando uno entra en La Gran Pulpería, ubicada en el centro de la plaza
de España, enseguida reconoce el estilo de las tabernas gallegas, aunque
con un plus de elegancia. Y basta echar un vistazo a los platos que los camareros
llevan en sus bandejas para saber que lo mejor es dejarse llevar.

El indudable plato de referencia es, cómo no, el pulpo. Sergio, el pulpeiro,
sabe darle el punto de cocción justo: suave al masticar pero con el
sabor intenso del mar. Los cachelos son más que recomendables.
Nos animamos con lacón, unas sabrosas croquetas de pulpo, un poco de
empanada y unos berberechos al vapor. Sin olvidar una ensalada de tomate, cebolla
y una finísima ventresca. Ya se sabe que lo que más gusta es
probar un poco de todo. Acierto pleno.
Nos explica Juan Olloqui que todo su empeño desde el comienzo fue que
sus clientes pudiesen comer lo mismo que si estuvieran en una terraza coruñesa,
lo auténtico de Galicia: Raxo de O Burgo, tortilla de Cacheiras, etc.
Lo bueno de aquella tierra con atención esmerada en un vistoso merendero
en medio de un parque. No es extraño que lo tenga a reventar de gente.
Y, después de un postre dulce, una selección de licores gallegos
cuya composición gustaría saber a más de un espía
de la hostelería. En definitiva: irrepetible. Auténtica Galicia.
Si desea que visitemos su restaurante
escríbanos a gastronomía@miradordepozuelo.com
|