Por letra del alcalde y debidamente
amplificado por MIRADOR hemos sabido que la remodelación
de la plaza del Padre Vallet sufre su cuarto retraso.
Algunos se habrán llevado las manos a la cabeza.
Otros, por el contrario, habrán pensado que
igual da esperar veinte años que treinta.
A mí, sin embargo, me ha suscitado un renovado
interés por el proyecto. Con la modestia propia
de quien es ajeno al mundo de la construcción,
lo he vuelto a estudiar y me han surgido algunas dudas
que me encantaría alguien me pudiera resolver.
La primera guarda relación con el túnel
que supuestamente comunicará la calle Sagunto
con Luis Béjar. Hace tiempo que un arquitecto
me explicó que los túneles se hacían
o bien para solucionar problemas de tráfico o
bien en beneficio del medio ambiente. Pues bien, ninguno
de los dos se da en este caso. Sólo cuando alguien
realiza una carga y descarga irregular hay problmas de
tráfico en esta parte de la plaza.
La segunda duda que me ha surgido es si saben los autores
del proyecto que en el entorno donde se va a excavar
hay varios edificios con aluminosis y que incluso hace
unos años se llegó a valorar la conveniencia
de derribar uno.
La tercera interrogante que me ha venido a la mente
es por qué se ha insistido en dejar en pié el
edificio del antiguo Ayuntamiento. Todos sabemos que
no tiene ningún valor arquitectónico y
que no tocarlo va a encarecer considerablemente la obra. ¿Seguro
que es la mejor solución?
El cuarto aspecto más que una duda es una rotunda
afirmación, pues estoy absolutamente seguro de
que las 300 plazas previstas en el estacionamiento subterráneo
son absolutamente insuficientes para todos los usos que
se pretende hacer de ellas: residentes, rotación
y servicios municipales. Sobre todo si se usa como el
que hay bajo la plaza Mayor en régimen de pseudomonopolio
de quienes trabajan en la Casa Consistorial.
La quinta reflexión es otra aseveración
sustentada principalmente en el paso del tiempo que ha
nevado de canas el fornido pelo que conservo. El coste
de la obra se elevará muy por encima de los 24
millones de euros presupuestados, perjudicando notablemente
la ejecución de otros proyectos municipales y
dejando las ya menguadas arcas de nuestro pueblo poco
menos que tiritando.
Y puesto que la obra ha sufrido un nuevo retraso por "la
lentitud de los procesos administrativos", tal y
como explica el alcalde, les sugiero desde mi modesta
posición de vecino residente en los aledaños
del lugar de la obra que reconsideren algunos de los
aspectos que pueden prolongarla mucho más de lo
previsto y engrosar la deuda que al fin y al cabo es
de todos los que pagamos nuestros impuestos en este municipio.
|