En el año 1989 tuve la oportunidad
de viajar por la Unión Soviética. Gorbachov
acababa de poner en marcha la “Perestroika”,
un intento de reformar el viejo sistema comunista.
Uno de los mayores problemas era la ineficacia del
funcionamiento de su administración, de su burocracia.
Recuerdo que, por ejemplo, para comprar había
que hacer tres colas. La primera para ver qué querías.
La segunda para pagar lo elegido. La tercera cola para
recoger tu compra.
Aquí también nos ocurre. Las ineficiencias
del sistema administrativo las pagamos los ciudadanos
con nuestro tiempo. En Pozuelo sufrimos esta burocracia
de triple cola, por ejemplo, cada vez que necesitamos
hacer o renovar el DNI o el pasaporte. Uno mira en internet
y se informa (primera cola). Le pides la mañana
a tu jefe y te acercas a la Comisaría del Camino
de las Huertas. No ves mucha gente esperando (segunda
cola). El guardia te para. No puede pasar. Intentas explicarle
lo de internet, que ya estás al tanto de todos
los detalles.
Pero el funcionario explica solícito. Esto no
funciona como dice internet, aquí hay un “sistema
especial”. Se viene uno antes de las nueve de la
mañana y hace una cola. En el momento en que dan
la esa hora en el reloj se da un numerito y cuando los
numeritos se acaban ¡hasta mañana! Luego
se va usted por donde ha vuelto, porque aunque en internet
dicen que está abierto de lunes a viernes de 9
a 14, no es cierto, se abre antes de las 9 y si usted
viene de 9 a 14 nadie le atiende. Ahora vas y le explicas
a tu jefe el numerito del numerito y le pides otra mañana
para mañana. La noticia le encanta.
Al día siguiente vuelves antes de las 9 y ahí sí que
te encuentras una auténtica cola. Te pones el último
(tercera cola) y esperas preocupado por si los numeritos
se acaban antes de que llegues a la altura del funcionario.
Cuando te toca, el policía te da el 92, que quiere
decir entre 12.30 y 13.00 horas. ¿Y qué diablos
hago yo hasta las 12.30? ¿Cómo le cuento
a mi jefe que lo que iba a ser un ratito es toda la mañana?
Cuando vuelves a las famosas 12.30 horas porque si le
pides otro día a tu jefe te amenaza con el despido,
haces, ¡por fin!, la cuarta cola.
Pero no se equivoque, no será la última.
Falta una quinta cola el día que le toque recoger
el documento. Hemos superado definitivamente a la Unión
Soviética. ¡Necesitamos una Pozueloestroika!”.
agomez@miradordepozuelo.com
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