Civilizar deriva del sustantivo
latino civis que quiere decir ciudadano; así,
civilizar se puede traducir como “hacer ciudadanos”;
secundariamente lo civilizado se opondría a
lo salvaje pero es en el primer significado que utilizamos
aquí el vocablo civilizar.
Y enseguida surge la pregunta: ¿Es que en Pozuelo
no estamos lo suficientemente civilizados? ¿Es
que Pozuelo no es una ciudad moderna y completamente
civilizada?
Pues sí y no. En la trama urbana del municipio
existen fronteras, conflictos, roces e incluso hostilidades
entre la realidad material de los cascos antiguos y los
nuevos desarrollos urbanos. Y estas fronteras, a veces
físicas, generalmente invisibles, son reales y
en general no se resuelven con la debida diligencia por
quiénes tienen los medios, conocimientos y autoridad
delegada por los ciudadanos para hacerlo.
Creemos que esto es debido a dos motivos principales,
a saber: primero, se trataría de promover actuaciones
urbanas con poca ren-tabilidad política inmediata,
y, segundo, casi todas ellas exigen un trabajo minucioso
de técnicos (municipales ó no) y además
son de gestión larga y necesariamente participativa
y compartida con los afectados y favorecidos.
Por ello resulta más fácil para el Ayuntamiento
parchear asfalto, amueblar con mayor ó menor a-cierto
rincones y esquinazos, reponer aceras intransitables,
etc., en resumen chirimbolear los lugares de mayor afluencia.
Desde MIRADOR queremos ser positivos; bienvenidos los
parterres, bancos y aparcamientos (aunque sean provisionales
como el de la esquina de la calle de la Iglesia con la
avenida de Juan Pablo II en La Estación) que podemos
utilizar muchos ciudadanos si somos res-ponsables en
el control horario.
Pero creemos que habría que dar un paso más
y proponemos el estudio de la peatonalización
de alguna de las calles del caso antiguo de La Estación;
por ejemplo la citada de la Iglesia e incluso más
factible sería la de Benigno Granizo entre el
callejón de Felipe González y la avenida
citada. Los que peinamos canas todavía recordamos
la estruendosa polémica que tuvo lugar cuando
se peatonalizaron las calles de Preciados y Carmen de
Madrid; hubo comerciantes que lo creían perjudicial
y se derramaros ríos de tinta oponiéndose
al proyecto. Muchos años después el resultado
está a la vista.
Que sea por muchos años y que nosotros veamos
algo parecido en nuestro querido barrio de la Estación
de Pozuelo de Alarcón.
mllanos@miradordepozuelo.com
|