Cada vez es más un clamor. Vecinos
y responsables municipales abogan por que se derribe
el horrendo e incabado edificio del viejo Ayuntamiento.
El alcalde se reunió la semana pasada con los comerciantes
y vecinos afectados por las obras de la plaza del Padre
Vallet. La mayoría acogieron con interés las explicaciones,
pero su verdadero interés en la convocatoria era pedir
al señor Sepúlveda que reconsidere la obra y derribe
el viejo edificio, sin valor histórico o arquitectónico
de ninguna clase.
El alcalde, sin embargo, se empeña en respetar los
términos del concurso y respetar el mamotreto. Dice
don Jesús que hubo un referendum en el que debieron
votar unas 15 ó 20 personas a ojo de buen cubero y
que salió que se quedara el pegote. Pero eso es como
si pregunta a los vecinos si quieren que se reabra
el antiguo lavadero municipal. Los nostálgicos interesados
acudirán presurosos a pedir que se haga lo más pronto
posible y el resto mostrarán su indiferencia no mostrando
su parecer de ninguna forma.
Señor alcalde, salga a la calle y hable con las gentes
del pueblo a ver qué le dicen. Hábllo también con los
técnicos municipales que conocen los problemas que
va a originar el que el edificio permanezca.
Desde las líneas de MIRADOR yo le pido que tire abajo
esa obra que lleva 50 años incabada y construya una
plaza moderna, amplia y bonita que sea el orgullo de
los vecinos de Pozuelo y la envidia del resto de municipios. |