En estos días muchos padres
han de tomar una decisión que en gran medida
determinará el
futuro de sus hijos: la elección de colegio.
Y como de lo que se trata es de educar a los hijos,
se han de anteponer los intereses de éstos a cualquier
otra consideración por parte de los padres. Los
hijos no deben ir al colegio X para que después
podamos presumir de él ante las amistades de lo
elitista que es; tampoco debemos inscribirlos en el colegio
Y porque a él acuden los hijos de los vecinos
a quienes, sin decirlo, queremos imitar e incluso rebasar
en apariencia de bienestar; no deben ser alumnos del
colegio Z porque éste sea muy aparente y el director,
que es un palabritas, diga que nuestro hijo, allí,
descubrirá la penicilina. No, seamos fríos
y sensatos; dejemos a un lado todo tipo de vanidad personal
y seamos un tanto incrédulos ante los excelencias
que se nos pinten.
Algunos llamados expertos dicen que lo primero que
ha de examinarse es el proyecto educativo del centro.
Tal
examen no servirá más que para hacernos
perder el tiempo; además de que suele ser farragoso
y aburrido ¿alguien cree que cualquier proyecto
educativo no tratará de hacernos ver que el colegio
en cuestión es el mejor de todos los posibles?
Sin embargo, es cierto que el ideario del centro (que
figura en dicho proyecto) es fundamental; no podemos
dejar a nuestros hijos en manos de quienes no comparten
nuestros valores morales; por ello hemos de asegurarnos
si la ideología es religiosa o laica y optar por
la que esté más consonancia con la nuestra;
eso no hace falta leerlo en ningún papel, el director
o relaciones públicas debe aclararlo sin rodeos
ni subterfugios. Algunos dicen que el ideario del centro
no es muy determinante porque los padres siempre tienen
la posibilidad de reeducar al hijo en casa; es un criterio
gravemente erróneo porque además de quitar
autoridad intelectual y moral al profesor (causa de tantos
fracasos educativos) acabaría convirtiendo al
hijo en un marginado dentro del colegio.
Otro aspecto esencial es la facilidad de acceso tanto
de los hijos como de los padres e incluso de los abuelos-canguro.
Si el colegio está próximo al hogar familiar,
mejor que mejor; si no es así habrá que
examinar si existe o no transporte escolar y la calidad
de éste. La UNESCO siempre ha recomendado que
el alumno pueda ir al colegio a pie; así se integrará más
en el barrio que es, después de la familia y la
escuela, el lugar donde pasará más tiempo.
De suma importancia es la enseñanza de idiomas.
Es un lugar común decir que el dominio de un idioma
extranjero, hoy fundamentalmente el inglés, se
necesita tanto como el materno, pero así es. Cuanto
antes se empiece el estudio de ese idioma mejor.
Un aspecto controvertido es el de la condición
del alumnado ¿homogeneidad o heterogeneidad social
o cultural? o dicho más claramente y sin ambages ¿muchos,
pocos o ningún inmigrante? Además de tener
importancia en el rendimiento académico de los
alumnos es, sobre todo, una cuestión ideológica
y como tal debe afrontarse.
Dos aspectos a los que se suele conceder poca importancia
y que, sin embargo, debieran ser tenidos en cuenta son:
los años de antigüedad de los profesores
en el centro y la labor de la Asociación de Padres.
Si los profesores permanecen poco tiempo en el colegio,
cabe pensar lo peor: se van porque no trabajan a gusto
y por lo tanto no se involucran totalmente en la formación
de sus alumnos. Si la Asociación de Padres en
lugar de colaborar con el profesorado se extralimita
y se dedica a inmiscuirse indebidamente en la tarea docente,
malo; si alguien utiliza a esa Asociación como
paso para darse a conocer y buscarse acomodo en un partido
político, catastrófico.
Hay otra serie de elementos que deben ser tenidos en
consideración: número de alumnos por aula,
patio de recreo e instalaciones deportivas, actividades
extraescolares; pero como quiera que aquí, en
Pozuelo, son relativamente aceptables tanto en los colegios
públicos como en los privados concertados acaso
no necesiten un riguroso examen por parte de los padres.
Después de lo antedicho, que haya suerte y que
todos nuestros hijos puedan acudir el curso próximo
al colegio elegido y no al que no quiere ir nadie y que
nos es impuesto por la administración.
ddomene@miradordepozuelo.com
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